LA PERSONA O LA FOTO

¿Las personas son siempre las mismas o cambian? Quiero que cambien pero no sucede. ¿Que es lo que pasa con la gente? o bien ¿Que es lo que pasa conmigo?… ¿No cambian o no los veo cambiar?

Algo básico de las relaciones, es que cuando establecemos una relación con una persona, a medida que nos vamos conociendo, dicha relación se va “configurando” de acuerdo a como nos vamos “acomodando” al otro, a sus formas, según la manera en que lo vemos, y aunque parezca redundante, gracias a eso empezamos a ver a la persona de un modo en particular. Nos vamos formando una foto de ella.

Mientras todo va bien, no hay ningún problema. El tema se dá cuando algo de la otra persona nos afecta realmente en negativo, y no me refiero a una conducta de única vez, sino en alguna manera en que tiene de vivir (como sucede muchas veces cuando las parejas se van conociendo entre sí), y me molesta, o lo considero “un defecto”

Cabe aclarar que es “un defecto” según mi visión, pero que mi visión sea diferente no lo convierte en un defecto, aunque este es tema para otro artículo 🙂

Siguiendo…
A partir de esto, pedimos a la otra persona que cambie esa manera, forma o actitud. Pedimos y seguimos pidiendo. Nos enojamos, estamos cada vez mas incómodos, renegamos de ello.

A veces es tanto eso que molesta, malhumora, enoja y comienzo a reaccionar a esa conducta, al tiempo que muchas veces intento a contrarrestar eso, incluso hasta “llevando la contra” (es decir que se me activa la polaridad, el polo, la otra punta).

Arremeto de este modo, pero el otro sigue en su postura, con lo cual yo también y así se va alimentando la rueda.

Detengámonos aquí, y preguntémonos ¿Porqué sigo haciendo lo mismo? y ¿Para qué sigo haciendo lo mismo?

Tal vez porque me resisto a eso que no me gusta. Tal vez  para que el otro cambie hacia el lado que yo considero que es mejor. ¿Mejor para quién?

El punto es: ¿Acaso el otro realmente sigue en su misma postura y no ha cambiado en nada? ¿Intenta cambiar pero no puede? ¿Yo no veo su cambio?

Me quedo con esta última parte (es lo que me propongo mostrar en este artículo) –>  “yo no veo su cambio”

Muchas veces suele suceder que me he quedado con la foto de la persona, con esa imagen que me formé a partir de lo que yo pensé de él/ella y ahí me quedo.

Digo… no estoy mirando a la persona HOY, sino que estoy mirando su antigua foto, estoy mirando la idea que yo tengo de la persona.

 

Tip #1: Actualizar la foto

Mientras yo no me permita mirar a la persona que está intentando ser hoy, entonces para mi no habrá cambiado en nada aquello que pido o reclamo, y de este modo seguiré disgustado y reclamando, mientras la otra persona -que intenta el cambio- se siente frustrado o enojado, y tal vez desorientado y exigido suponiendo por ejemplo, que su cambio no es suficiente. ¡Tiempo de actualizar la foto!

 

Tip #2: Preguntarme ¿Qué me impide mirar de otro modo? ¿A qué le temo?

Quizás temo tener que hacerme cargo de algo en mi, que necesita un cambio de actitud. Tal vez quiero evitar la tarea de re-adaptarme a alguien que ahora resulta nuevo para mi. Es mas fácil que cambie el otro que tener que hacerlo yo. Es mas fácil echarle la culpa al otro que tener que trabajar conmigo.

Probablemente mientras han leído esto, se les vino a la mente alguna relación con la que parece no estar de acuerdo.

 

Pensando en ello, dejo para revisarse:

¿Estas mirando a la persona “actual” o a tu “idea / foto”?.  ¿Estas abiert@ a descubrir algo nuevo o prefieres seguir así como estás?.

Lo que sea que elijas será perfecto, siempre que elijas.

Y por si tienen ganas de ller sobre verdades, les dejo link al articulo de una amiga bloguera que se llama La verdad, y que colabora con seguir despertando.

Alejandro Juroczko

 

PEDIR CONFIANZA

confianza

Hoy vengo a “patear algunos árboles” 🙂 y a zarandearlos, simplemente para que se salgan de la monotonía por un ratito, poniendo un poco de luz en un tema básico y comun: los pedidos de confianza.

Hagamos memoria por un instante… ¿Cuantas veces la gente que nos rodea, o incluso gente que no nos conoce… nos hace el típico pedido “CONFIÁ EN MI” ?

Sé que es algo típico. Sé que la mayoría de las veces es de buena ley. Todo bien, no lo discuto.

Sin embargo, yo Alejandro pregunto…

¿porque Usted me pide a mi que yo haga lo que USTED TIENE QUE CONSTRUIR?

LA CONFIANZA ES ALGO QUE SE CONSTRUYE, no algo que se dá, y mucho menos basado en un pedido… ¿simplemente porque me piden la voy a dar?

Aquí mi planteo:
La confianza se construye con actos. La otra persona es la que comienza a confiar a partir de lo que recibe y de como lo recibe.

Si yo me comporto como incumplidor ante mi palabra. Si no devuelvo lo que pido prestado. Si no actúo como predico… ¿Qué es lo que espero que suceda del otro lado?

Mi propuesta hacia los lectores/as simple…. revisar esta cuestión en las propias relaciones.

¡¡Pero atentos!! porque aquí doy vuelta los roles y los hago actores de la situación.

Lo que estoy proponiendo es…

DEJAR DE PEDIRLE CONFIANZA AL OTRO/A Y COMENZAR A CONSTRUIRLA A TRAVÉS DE ACTOS

Si claro… di vuelta los roles porque los cambios siempre empiezan de nuestro lado.

El crecimiento personal depende de varias cosas, entre ellas…

  • Animarse a poner cada cosa en su lugar.
  • Hacerme responsable de mis propios actos.

 

¿Que te pareció el artículo?

Alejandro Juroczko

SABER LO QUE ES BUENO PARA LOS OTROS

Hay una gran diferencia entre los animales y los seres humanos…

los animales simplemente viven, los seres humanos esperan.

bueno

Mi tía espera que el clima de hoy sea cálido. El jubilado espera que le aumenten la jubilación. El profesional espera poder encontrar un buen trabajo. Y así podemos seguir enumerando todo lo que esperamos. Está como para darse cuenta que nos la pasamos esperando gran parte de nuestras vidas.

Es mi intención ponerle luz a un punto en particular: esperar que otra persona esté, sienta o haga lo que yo tengo en mente.

Pensemos por un instante…¿Cuantas posibilidades hay que suceda que el otro haga lo que yo quiero?

El tema puede ser visto desde muchos ángulos, y yo pongo el ojo justo ahí donde yo necesito que el otro haga o esté de determinado modo.

¿Se han puesto a pensar en esa frase?… vamos de nuevo… “yo necesito que el otro esté / haga determinada cosa”. Ejemplo: yo necesito que mi mamá se sienta mejor ante una situación que tiene con mi papá.

Esto que estoy nombrando no le resulta ajeno a quien lee, ¿o sí?

¿Yo necesito que mi mama se sienta bien?… ¿es eso?…. ¿o lo que yo necesito es no tener que enfrentarme con la situación de que mi mamá no esta bien?

¿Porqué le pido a ella que esté de determinado modo para yo no tener que enfrentar lo que me pasa con su malestar?….

Le estamos pidiendo al otro que se modifique, para no tener que hacernos cargo de lo que nos pasa a nosotros mismos. 

De hecho no se lo pido, sino que hago de todo para que el otro se modifique para intentar que se sienta de diferente modo.

¿Y como lo enmascaramos?… simple…. “es que yo quiero lo mejor para vos” le digo.

¿Cómo sabemos lo que es mejor para el otro?… .

Cada uno de nosotros necesitamos atravesar nuestros procesos de frustración, de dolor, de tristeza, de duelo, etc., para poder avanzar en la vida.  Si evitamos atravesarlos, quedan ahí pendientes y siguen circulando por nuestro sistema, hasta que se manifiesta en conductas negativas, o en síntomas físicos, etc.  Entonces  ¿donde está la ayuda?

En resumen:

Le evito al otro que atraviese su proceso necesario, haciendo de todo para que “se sienta bien” según-lo que yo creo que es bueno para el otro-, y todo esto para evitar hacerme cargo de lo que me pasa cuando el otro no se siente como a mi me resulta cómodo.

¿Como se vé la cosa ahora?… mmmm…. ¿incómoda tal vez?

Puede ser…. y hasta tal vez algunos se sientan “mala persona” por “no ocuparse” de la otra persona.

La cosa no pasa por ahí…. sino que pasa por darnos cuenta / aprender / entender que:

  • No sabemos lo que es mejor para el otro.
  • No podemos cambiar al otro, ni podemos hacer nada para que cambie.
  • El cambio que podamos provocar, incluso ni será lo que esperamos. En materia de humanos… 1 + 1 nunca es igual a 2.
  • Generalmente enmascaramos o maquillamos las cosas, como una protección para evitar hacernos cargo de lo que nos está pasando, de lo que estamos sintiendo.
  • Gastamos 10 veces mas energía haciendo toda esta maniobra, que quedarnos un instante a ocuparnos de lo que nos pasa a nosotros.
  • En esa espera, esa expectativa de que el otro cambie, seguramente nos hará sentir frustración, por no llegar lo que esperamos.

Crecer para sentirse bien lleva trabajo, pero trabajo no significa dificultad, solo significa que hay que remar para que el bote se mueva.

 

Alejandro Juroczko